Moray y Maras representan dos de los lugares más intrigantes del Valle Sagrado de los Incas. A pesar de que frecuentemente se frecuentan, cada uno brinda una vivencia única: una, la hermosura geométrica de un laboratorio de agricultura y la otra, la asombrosa simetría de un paisaje de Salinas. Es perfectamente factible organizar una visita en un solo día y te brindará la oportunidad de adentrarte en la historia y la naturaleza de Perú.
Cómo organizar tu itinerario
La mejor manera de visitar Maras y Moray es dedicando un día entero, preferiblemente después de haber pasado una noche en el Cusco para aclimatarte. Puedes contratar un tour o alquilar un taxi privado, siendo esta última opción la más flexible.
- El tour clásico (recomendado): La mayoría de las agencias de turismo en Cusco ofrecen tours de un día que combinan Maras, Moray y, a menudo, otros puntos de interés cercanos. Esta es la opción más sencilla y económica, ya que el transporte y la guía están incluidos.
- El tour privado: Si buscas más libertad para explorar a tu propio ritmo, alquilar un taxi o contratar un guía privado es ideal. Puedes acordar un precio por el día y pedirle al conductor que te lleve a los lugares que te interesan, con la posibilidad de detenerte para tomar fotos o almorzar donde desees.
Parada 1: Moray
Comienza tu jornada visitando Moray, que suele ser la primera parada en los tours. Se encuentra a unos 50 km de Cusco. Este sitio arqueológico es uno de los más enigmáticos de la región.
- ¿Qué es Moray? Es una serie de terrazas circulares concéntricas, construidas en forma de anfiteatro, que descienden en la tierra. Los arqueólogos creen que fue un centro de investigación agrícola incaica. La diferencia de temperatura entre el nivel más alto y el más bajo de las terrazas puede llegar a ser de hasta 15 °C (27 °F), lo que permitía a los incas experimentar con diferentes microclimas para cultivar una gran variedad de productos agrícolas.
- Lo que no te puedes perder: Tómate tu tiempo para descender por las terrazas y sentir la notable variación de temperatura a medida que bajas. Es una experiencia sensorial que te permite entender el ingenio de la ingeniería inca. Las vistas panorámicas desde el borde superior de las terrazas son perfectas para las fotos.
Parada 2: Las Salineras de Maras
A poca distancia de Moray, se encuentran las Salineras de Maras. Este paisaje te dejará sin aliento y es un contraste total con las terrazas de Moray.
- ¿Qué son las Salineras? Son miles de pozas de sal, en forma de terraza, que se llenan con agua de un manantial subterráneo de agua salada. Una vez que el agua se evapora con el sol, los cristales de sal se forman, listos para ser cosechados por las familias locales. Esta tradición se ha mantenido viva desde la época inca.
- Lo que no te puedes perder: Pasea por los senderos que te permiten ver las pozas de cerca. El color varía desde el blanco puro hasta tonos de marrón o rosado, dependiendo de la luz del sol y la pureza del agua. Puedes comprar sal rosada de Maras, un souvenir popular que es conocido por sus minerales y su sabor único.
Consejos para la ruta perfecta
- Mejor horario: Visita Moray y Maras por la mañana para evitar las multitudes de la tarde y disfrutar de una luz más suave para tus fotografías.
- Qué llevar: Usa ropa cómoda y lleva capas, ya que el clima puede cambiar. No olvides protector solar, un sombrero, gafas de sol y suficiente agua.
- Boletos: Necesitas el Boleto Turístico del Cusco (BTC) para ingresar a Moray. Las Salineras de Maras requieren un boleto de entrada aparte, que se puede comprar en la entrada.
- Aprovecha el entorno: Si tienes tiempo, puedes combinar el tour con una visita a Chinchero, un pueblo cercano conocido por sus textiles y su mercado.
Visitar Maras y Moray en un día es una oportunidad de oro para descubrir la creatividad, el ingenio y la conexión profunda de la civilización inca con la naturaleza. ¡Prepárate para un día lleno de paisajes inolvidables!




